Cómo sistematizar trabajos creativos
Esta es la entrada #12 del Jardín de Gestalt: tres meses seguidos escribiendo una entrada cada semana.
Poco a poco me voy acercando a la entrada #100, donde tendré todas las respuestas a las preguntas de “cómo escribir entradas en un blog”. Esto es todo un éxito para mí: nunca había sido capaz de ser tan constante con un proyecto no relacionado con mi trabajo.
Para celebrarlo, quiero mostraros una de las herramientas que me han ayudado a mantener esta constancia en el blog: el uso de «sistemas creativos».
Pero vayamos por partes. Primero, asentemos las bases del trabajo creativo.
¿Qué es el trabajo creativo?
Un trabajo es «creativo» en la medida en que cumple los siguientes requisitos:
- El objetivo del trabajo es crear algo novedoso y útil.
- Los resultados del trabajo son difíciles de medir.
- El trabajo no consiste en seguir una serie de pasos predefinidos.
Sin embargo, no debemos entender esto como una clasificación binaria. Hay toda una escala de grises de trabajos más o menos creativos.
Además, en general se cumple lo siguiente: cuanto más creativo es un trabajo, más necesitará de tu energía creativa.
El problema: tu energía creativa es limitada
El problema es que tu energía creativa es limitada. No puedes tener muchos proyectos activos simultáneamente que requieran de tu energía creativa. En mi caso, sólo puedo tener uno de estos proyectos creativos activos a la vez.
Lo que sí puedes hacer es tener…
- Un proyecto principal en el que utilices la mayor parte de tu energía creativa.
- Varios proyectos secundarios que necesiten poca (o casi nada) de tu energía creativa para mantenerse en marcha.
Aquí es donde entran los sistemas creativos.
¿Qué es un sistema creativo?
Los sistemas creativos son procesos sistemáticos y reproducibles que te permiten realizar proyectos creativos. La promesa de los sistemas creativos es que te permitirán hacer más proyectos creativos y de mejor calidad utilizando menos tiempo y energía.
O, en otras palabras, los sistemas creativos son una herramienta para convertir los proyectos principales en proyectos secundarios.
Un sistema creativo está compuesto por dos partes:
Una implementación práctica. La implementación práctica es una lista ordenada de tareas que te permite ir desde la idea del proyecto hasta su ejecución.
Las restricciones creativas. Para que pueda existir una implementación práctica, necesitas que hayan partes del proceso que se repitan siempre que hagas ese proyecto. Esta uniformidad en el proceso se consigue imponiendo restricciones a la creatividad.
¿Cómo crear un sistema creativo?
Los pasos a seguir (a grandes rasgos) son los siguientes:
- Realiza (al menos una vez) el trabajo creativo de principio a fin.
- Escribe una versión inicial de la implementación práctica y las restricciones creativas.
- Mejora el sistema creativo sobre la marcha.
Un sistema creativo es un proceso vivo, que nunca estará completamente acabado; siempre será una versión provisional de cómo hacer ese proyecto creativo. A medida que realices más iteraciones del proceso creativo, generarás información sobre nuevos pasos o restricciones que deberás añadir o cambiar para mejorar el sistema creativo.
Mi sistema creativo para escribir las entradas de este blog
En esta entrada ya explicamos la importancia de los ejemplos para aprender. Por tanto, a continuación os muestro el estado actual de mi sistema creativo para escribir entradas en este blog.
# Sistema creativo para escribir entradas de blog
## Restricciones creativas
1. Mínimo una idea y máximo tres ideas por entrada.
2. Mínimo 300 palabras y máximo 1000 palabras por entrada.
3. No utilizar imágenes de terceras personas.
4. Si creo un gráfico propio, tiene que ser rápido de hacer y fácil de actualizar.
## Implementación práctica
1. Tener una idea central interesante.
2. Pensar un título provisional.
3. Crear un borrador de la entrada con el título provisional.
4. Pre-escribir la entrada (outline de ideas, puntos a tratar, etc).
5. Escribir de una pasada toda la entrada.
6. Editar el texto de la entrada.
7. Añadir una apelación al lector al final de la conclusión.
8. Acabar la sección de referencias utilizadas o interesantes.
9. Pulir el título de la entrada y el nombre del archivo.
10. Comprobar si hay alguna errata.
11. Destacar en negrita las ideas claves.
12. Añadir conexiones con entradas anteriores.
13. Añadir etiquetas a la entrada.
14. Publicar la entrada en la web.
15. Crear una imagen resumen de la entrada para twitter.
16. Publicar la entrada en twitter.
Conclusión: más otro día
Lo bueno de crear sistemas creativos es que es un proceso que —por definición— nunca estará completamente terminado. Esto me encanta porque elimina la presión de tener que “hacerlo bien la primera” y lo convierte en un proceso disfrutable en el que aprendes gradualmente lo que funciona y lo que no.
La mayoría de las veces, cuando escribo una entrada en este blog, me apetece contar muchas más cosas —lo que me lleva muchas veces a superar la restricción de las 1000 palabras—. Pero sin duda, la restricción que más incumplo, de forma casi sistemática, es la de “mostrar como máximo tres ideas por entrada”. No cumplir las restricciones provoca que acabe invirtiendo más energía de la que tengo disponible (o de la quiero invertir) cada semana. Lo más importante es encontrar un balance entre energía invertida y calidad del producto final: este balance se fija a través de las restricciones.
Bueno, que vuelvo a enrollarme :^), ya hablaré más de los sistemas creativos otra semana.
Y tú, ¿hay algún trabajo creativo que tengas que repetir a menudo? ¿Gastas más energía de la que te gustaría en es trabajo?
Referencias:
- Puedes leer mucho más (y seguro mejor) sobre los sistemas creativos en el libro de “Mind Management, Not Time Management: Productivity When Creativity Matters” de David Kadavy.
Entradas mencionadas o relacionadas:
- Cómo evitar el bloqueo inicial al empezar un proyecto
- Cómo tener unos <<ojos frescos>>
- Las implementaciones prácticas facilitan aprender
Entradas que referencian a esta entrada:
- Voy a hacer un taller de escritura
- DT #3: Las ideas <<saltan>> y evolucionan
- Tres consejos para empezar a (disfrutar de) escribir
- Crecer es ser capaz de abordar problemas más complejos
- Los sistemas creativos te mantienen a flote
- Encontrar y compartir recursos valiosos
- Mi flujo de trabajo para trabajo creativo
- Escribir no es un proceso lineal